miércoles, 28 de enero de 2009

Tendencias aletargadas


Soy un chico solitario,
solitario y triste,
estoy completamente solo
sin nada que hacer.
Tengo de todo
cuanto puedas imaginar
pero todo lo que necesito
es alguien a quien poder amar.
Alguien
alguien
alguien
envíamelo
por favor.
Te haré feliz.
Espera y verás.
Rezaré con tanta devoción
al cielo
que terminaré encontrando
alguien a quien amar.


"Lonely Boy", de Paul Anka.



1.

La cosa fue tirada de fácil. Tanto como pelar y comerse un plátano a medio madurar a la sombra de un chiringuito playero. La verdad era que en el intervalo previo al encuentro más crucial dentro de mis primeros escarceos allende la frontera de lo legal, las horas (larguísimas horas lectivas) se tornaron tortuosas y cargadas de una tensión de reminiscencias cuasi hitchockianas. Mi mano derecha no se asociaba en absoluto con la izquierda en el momento cumbre de tomar los apuntes, me pasé durante la celebración de las clases previas al evento masticando chicle sin azúcar con la notoriedad de un condenado crío piojoso cultivando toda suerte de figuras geométricas infladas de aliento gingival y no paraba de movilizar los pies debajo del pupitre adiestrándolos para una guerra sin sentido en el feudo dictatorial del desgraciadillo de Saddam Hussein por su tonta invasión de Kuwait. Los compañeros de clase no sabían a ciencia cierta el tipo de campo magnético que ejercía sus fuerzas destilando una cargada crispación añadida sobre mi bien asimilado ego, más propio de un broker defenestrado de Wall Street por haber aconsejado una inversión de IBM en piensos de cerdo de la granja del tío Moweer. Si hasta el viejo bastardo anclado en los entremeses del período neolítico, y por ende reencarnado en su séptima vida a modo de fama póstuma en una anatomía patética y alicaída que se suponía era el profesor de Lingüística Latina, concitó su detestable atención hacia un servidor como si yo fuera un extravagante papagayo en vías de extinción.
- ¿Se encuentra usted bien, señor Lester? - se interesó con asepsia.
- Si, como Jordan en figuras dobles contra los Celtics.
- ¿Está seguro de que no desea...?
- Claro - corté por lo sano.

lunes, 5 de enero de 2009

El Escritor surgido de las catacumbas de mi casa.


Hola. Soy un escritor amateur que le encanta escribir historias de terror y ciencia ficción. Espero que alguno de mis relatos concite vuestra atención.