viernes, 29 de mayo de 2009

Petición de aumento de sueldo

Andrew Bullock era un necio y un inútil, pero que intentaran tomarle el pelo era otra cosa.
Enzo Giraldi tenía las oficinas centrales en una barriada de los suburbios metropolitanos de Chicago. Andrew estacionó su Buick destartalado justo al lado de la entrada, atropellando a dos hombres bien vestidos y con semblante impávido flanqueando las falsas columnas decorativas.

¿El suicidio de un limpia cristales americano?

No debió ocurrir de la manera en que todo sucedió. Patrick Wicks era limpia cristales de un rascacielos enorme de cincuenta plantas. Con su andamio móvil se manejaba con la gracilidad de un rinoceronte en una tienda de televisores de pantalla de plasma. Era muy torpe, desmañado, bruto y enérgico sobremanera. Por eso trabajaba siempre solo. No había ni un sólo compañero que quisiera compartir andamio con él al lado. Resumiendo, era un peligro público.

viernes, 1 de mayo de 2009

Los leprosos de Chernobil

El puente era metálico y estaba en un estado muy herrumbroso. Debajo del mismo el río Pripiat desplazaba sus aguas contaminadas hacia el sur. Los soldados, revestidos de trajes protectores contra el nivel extremo de radiación estaban afanándose en la colocación de explosivos blandos a la entrada del puente.
- ¡Deprisa! ¡Deprisa! ¡Les oigo venir! - urgió el encargado al mando del grupo.
Entre espesas nieblas llegaban aullidos y sonidos guturales, sin ningún tipo de traducción posible que los hiciera pasar por algún tipo de vocabulario humano.

Recuerdos del pasado

- Hijo mío. Te añoro tanto.
- Ya lo se, mamá.
- Espero que te estés alimentando bien.
- Procuro hacerlo.
- Ya sabes. La juventud no os cuidáis nada. Demasiada comida basura. Aperitivos salados. Bebidas gasificadas.
- Ya suelo comer ensaladas. Y la comida preparada no está nada mal. En dos minutos ya la tienes cocinada en el microondas.
- Pero no es lo mismo, Patrick. No lo compares con una buena comida casera.
- Ya. En eso te doy la razón.