domingo, 8 de agosto de 2010

Lugares de la Norteamérica ¿embrujada?: La Casa de las Cruces

Hasta hace doce años, en la ciudad de Chicago existía una casa llamativa para los visitantes y habitantes de la propia localidad que a lo mejor frecuentaban la zona donde se hallaba situada por primera vez. Era la Casa de las Cruces (House of Crosses). Viendo las imágenes, se puede uno pensar que era un lugar encantado, la vivienda de algún fanático religioso o de un asesino en serie. Nada más lejos de la realidad. Era el hogar de Mitchell Szewczjk. Su afición fue crear cruces adornadas con otros elementos decorativos tales como escudos y placas de taberna en homenaje a actores famosos de Hollywood y de la vida misma: estaban los nombres de Bing Crosby, John Wayne, Rodolfo Valentino, Tarzán, el Papa, el Zorro, etc... Poco a poco fue colgando todas estas cruces de distintos tamanos y colores conforme las creaba, hasta cubrir por completo la fachada frontal de la casa y parte de los laterales de la misma.
Contempladas las fotos a primera vista, y si se acompañara de un artículo imaginativo donde apareciese alguna leyenda o historia de terror, podrían ser asumidas como parte verdadera del texto en cuestión. Pero afortunadamente era un hobby del que debía disfrutar el señor Szewczjk en sus ratos libres. Empezó con la primera cruz adornada por el año 1979 continuando hasta los comienzos de los años 90, en que por enfermedad tuvo que dejarlo. A finales de esta década intentó vender la vivienda en vano, para finalmente ser demolida.
Un lugar curioso, sin lugar a dudas.













8 comentarios:

  1. Muy curioso, oyes, a cada cual le da por una cosa distinta y a este buen señor pues le dio por lo de las cruces. Bonito, de todas formas. ¡¡Saludos!!

    ResponderEliminar
  2. Pues le aseguro que sin saber la verdadera historia de la casa la veo de noche y salgo corriendo, no fuera que sus ocupantes me quisieran sacrificar a algún dios pagano.

    ¡Ah! Y claro que me encantaría conocer a su sobrino... ¡incluso que me hiciera un retrato con ese estilo suyo tan personal! Seguro que captaría toda mi personalidad.

    ResponderEliminar
  3. ...ya lo creo, y tan curioso¡ Gracias por exponernos estos lugares ignorados y desconocidos, para mí. Paso a votarte en 20 Blog. Mucha suerte. Saludos, Robert

    ResponderEliminar
  4. Así es Nerea. En los Estados Unidos es costumbre habitual que haya gente que se dedique a ciertos hobbies o aficiones inusuales entre la mayoría. Como diría mi abuela, si aún viviera, "mientras no hagan el mal a nadie y se diviertan".
    Aunque mirando la casa en sí, si que da algo de yuyo, y lo dice el administrador de Escritos...
    Un nuevo abrazo, compi. :)

    ResponderEliminar
  5. Sr Nocivo, no sólo usted, yo creo que esa calle donde estaba la casa de las cruces debía de estar bien iluminada de noche, si no no había quién pasara por delante de ella...
    De día es extravagante, de noche algo tétrica, jeje.
    En cuanto a Gurmesindo, no le aliente, por Dios. Que puede retratarle terriblemente y luego querrá usted pagarlo con alguno de mis ayudantes porque yo estaré bien alejado a la hora de la entrega del cuadro, ja ja.
    Un saludazo, compañero. Y un plato de rica leche con un par de magdalenas por la visita. :P

    ResponderEliminar
  6. Hola, Anrafera. Este artículo es peculiar porque nunca publico post que no sean relatos o tiras de humor gráfico. Pero me llamó la atención y decidí compartirlo con todos mis queridos seguidores de Escritos.
    Un fuerte abrazo y nuevamente mil gracias por el voto. :)

    ResponderEliminar
  7. Que ótimo ...
    ótimo post, ótimo blog ..
    adorei tudo aqui .. dá para rir ou chorar, depende do post ...
    parabéns pelo espaço ...

    bj

    ResponderEliminar
  8. ¡Muchas gracias por tus elogios, Curiosa! Se hace lo que se puede. Aunque también nos merecemos algún tomatazo de vez en cuando, je je. Un fuerte saludo.

    ResponderEliminar