martes, 31 de agosto de 2010

Te odio tanto que deseo tu muerte. (I hate you so much I want your death).

Este relato va dedicado a la administradora del blog Solo de Interés. Es lo menos que Escritos puede hacer por su vídeo colgado en youtube con motivo del Día del Blog. 



- Tu odio tiene que ser irremediable sobre la persona que deseas que practique la maldición.
- Así es.
- Está bien. Mi conciencia está tranquila. Espero que me hayas traído algo personal del sujeto al que deseas la mayor de las desgracias posibles.
- Si. Fue muy fácil conseguir un mechón de cabello.
- Es una muestra muy abundante de pelos.
- Tiene alopecia. Se le acumula en la ropa. No crea que lo até con cuerdas y le pelé la cabeza.
- De acuerdo. Empezaré con el rito condenatorio del desgraciado en cuestión.
- No emplee ese adjetivo. Este es un cabrón de los grandes.
- Tus dos mil dólares silencian mi opinión más sincera.
- Más te vale, bruja de los demonios.


Un conjuro condenatorio.
Seguido del deseo de la muerte de un compañero de trabajo.
La hechicera enterró los cabellos en la tierra maldita de los suicidas.
No habría modo de eludir la mayor de las desgracias prematuras.
Tenía simplemente treinta y dos años.
Casado.
Con dos hijas pequeñas.
Aún así deseé su muerte.
Por envidia.
A los pocos días cayó enfermo.
Un mal que los médicos  no supieron diagnosticar a tiempo.
Su enfermedad fue incurable.
Sufrió durante  meses.
Murió en la intimidad.
Mientras, yo conseguí su puesto.
Fui ascendido y agradecí a la bruja sus dotes con quinientos dólares adicionales.

15 comentarios:

  1. Menuda manera de quitarte un compañero de trabajo del medio¡...y todo por ocupar su puesto¡ Cruel, pero muy bueno, Robert, éste relato.
    De nuevo en el "tajo", se acabaron las vacaciones. Saludos

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  2. Mmmm... yo le hubiera dado un toque diferente. La magia negra siempre se vuelve contra uno, ya sabes.

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  3. El protagonista es muy egoísta, además los celos y la ambición pueden llevar a las personas a comportarse de un modo peligroso. Es inquietante que pida la maldición y que no tenga ningún tipo de remordimientos ni sienta pena por la viuda y las hijas.

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  4. Pues sí, parece que es verdad eso de que el trabajo está fatal, sí.

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  5. Hola, Anrafera. Bienvenido a Escritos y al mundo laboral, je je. A mí me toca volver mañana, buf.
    Bueno, el relato más que nada es para resaltar el corazón de piedra de alguno que desea el mal ajeno como consuelo, y en este caso, encima saliendo beneficiado del resultado.
    Un abrazo.

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  6. Hola, Nerea. Efectivamente, eso suele suceder. Pero estamos en Escritos, donde nunca existe un final feliz. Y en este caso, el resultado de la maldición es de lo más pernicioso en el alma humana.
    Un saludote, compi.

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  7. Hola, sr. Nocivo. El protagonista es un malnacido, así hablando mal. Aunque deberíamos de meter en el mismo saco a la hechicera, que comenta tener la conciencia tranquila aún a sabiendas que por su maligna colaboración va a destruir la felicidad de matrimonio joven con dos pequeños.
    Realmente es un relato "sucio" e "indecoroso" donde se plasma la mente de un ser repulsivo que solo ambiciona sus propias metas a costa de los demás. Vamos, un trepa en plan bestia.
    Un saludete en este último día del mes de agosto.

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  8. En eso no habíamos caído aún, la Guionista Reflexiva, je je.
    También nos imaginamos que estarán cobrando un sueldo de subsistencia, por debajo de los mil euros...:(
    Un fuerte abrazo. :P

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  9. pues si sucede
    y hasta da escalofrios Robert
    saludos

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  10. Siempre la envidia te puede llevar a desear el mal, la muerte. La muerte lenta imagino sera terrible y muy buena ambientación, con los cabellos entrerrados en el lugar de los suicidos. Mil gracias por la dedicación. Un fuerte abrazo

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  11. Eso de la envidia es terrible, cuando fallecio mi padrastro una miga puso el nombre de su esposo en la nuca de mi difunto, puesto que queria que el se lo llevara al mas alla, a los poco meses creo que 6, le da un infarto mientras miraba albunes familiares, lo increible fue que quedo el albun en el piso abierto justo en una foto de mi fidunto padrastro. Esa el la mejor manera de sacarte alguien de encima.hay que tener un frialdad impresionante para hacer algo asi, y bueno dentro de la envidia el odio uno hace lo que sea, yo prefiero trabajos de magia negra, no me gusta molestar a alguien que se esta velando. Muy bueno tu relato. Saludos.

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  12. Hola, despe. Estás en lo cierto. Siempre en el trabajo está escuchando uno comentarios negativos acerca de tal compañero, a ver si le hacemos la cama, mejor buscar que lo echen, etc... Lamentable.
    Y tal como está la sociedad actual, no es de extrañar que alguien desee la muerte ajena para prosperar de manera personal en la empresa.
    En Estados Unidos, ya ha habido el caso de alguna madre de una animadora universitaria haber asesinado a la animadora que ocupaba el puesto de titular de la formación.
    Un fuerte y rimbombante saludo. :P

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  13. Hola, Solo de Interés. La dedicatoria te la mereces como agradecimiento por la distinción que diste a Escritos en el Dia del Blog.
    En cuanto al relato, si, el hechicero era un ser rúin, al igual que la persona que había solicitado sus servicios. No solo destrozan una familia, sino que la sumen en un sufrimiento desolador por la prolongada enfermedad de la víctima.
    El protagonista consigue el puesto de trabajo y encima le suelta una propina al brujo. Ambos se merecen un escarmiento...
    Un fuerte abrazo, compañera. Y la sonrisa diabólica de Escritos, je je. :)

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  14. Hola, yo soy la Noctámbula.
    Desde luego la experiencia que nos relatas de primera fuente es terrible. Y da realce a la fuerza de las maldiciones.
    Yo de joven, era un fanático del Tour de Francia. De la época de Indurain. Pues en mi inocencia, colocaba detrás del espejo del cuarto de baño fotografías de los rivales de nuestro genial paisano:Bugno, y sobre todo Rominger, por lo antipático que me caía. Y lo cierto que en los cinco tours ninguno pudo toserle. Y a veces les ocurría algo a los rivales...
    Muchas veces es sugestión propia, pero hay que tomarse las maldiciones con cierto respeto. Porque la persona que la realiza concentra un odio infinito.
    Un fuerte saludo, compañera. :P

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  15. Eso del trabajo me gusto, yo en cambio haria lo que una amiga, le puso a mi padrastro muerto en el cajon el nombre del marido, a los 6 meses el marido fallecio mirando un albun familiar, le dio un infarto, lo extraño fue que el albun quedo en el piso abierto en una foto de mi padrastro, es verdad, parece que se lo llevo no mas. Tambien la magia negra esta copada. saludos de la noctambula

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