miércoles, 27 de octubre de 2010

¡Halloween en Escritos! "La leyenda falsa del Irlandés Golfo".

(Tarari- tarará, música de fondo para los créditos iniciales antes de la representación).



Robert, "El Maléfico": Estimados lectores. Iniciamos la velada con una versión muy libre y poco fiel del supuesto origen de la famosa calabaza de Halloween, conocida como "Jack O´Lantern". En este caso la procedencia de nuestro personaje también es irlandesa. Se llama Mick Sanders. Tiene una edad avanzada...
Dominique: ¡Protesto! ¡No soy tan viejo!
Robert, "El Maléfico" (narrador): Está bien. Omitamos su edad. El citado Mick es un holgazán de mucho cuidado. No trabaja. Vive a expensas de su hermana, pues sus padres hace unos cuantos años que estiraron la pata. En pleno período de crisis, la familia Sanders ha de tirar con unos cincuenta euros mensuales, procedente de la mendicidad de Sandy, la hermana del bribón de Mick, quien espera en la entrada de los supermercados a que los clientes le suelten alguna que otra moneda. El problema viene cuando Mick, que bebe más de la cuenta, vacía la hucha para gastarse los escasos euros en cerveza irlandesa más falsa que Judas, de procedencia chipriota. Poco le importa lo escuálida que está Sandy, ni lo debilucha por la dieta diaria de sopa de nabo con tropezones de pan birlado en el parque a las palomas. ¡Menuda vergüenza!


Dominique ("El Irlandés Golfo "): Bueno, hermana. ¡Hics...! Lo he pasado superdivertido en la taberna. Hasta he invitado a una ronda a los muchachos, ¡hics...! Eso representará que tendremos que estar un par de días sin poder probar ni medio bocado. Mira la parte positiva, ¡hics...! Al menos conservaremos la figura, je, je. Ahora me voy a echar una merecida siesta, para que se me pasen en parte los efectos del alcohol...¡hics...!

Robert, "El Maléfico" (narrador): El comportamiento bochornoso de Mick no tardó en llegar a oídos de un terrible diablillo. Este ser horrible quería ascender en el escalafón infernal, y para ello debía de recolectar unas cuantas almas perdidas. Así que no dudó ni un instante en recordarle a Mick que su destino era pasarlas canutas en un sitio donde nunca se apagaba la calefacción.




Sobrinete Gurmesindo ("Diablillo): ¿Será posible lo que contemplan mis ojos, además de mi cornamenta? ¡No solo no pegas ni golpe, si no que encima malgastas los escasos ahorros conseguidos por tu querida hermana en mala cerveza de importación, para luego sin reparos, dormir la mona en esta hamaca! Querido Micky, te has hecho acreedor de dejar ya este mundo, facundo, para condenarte eternamente en el Infierno.
Dominique ("El Irlandés Golfo): (despertándose de la siesta) ¡Oh! ¡Hiccs...! ¿Qué tenemos aquí? Un mocosillo que ha tomado demasiado sol en la playa, ja ja. Estás rojo como un cangrejo, ¡Hiccss...!
Sobrinete Gurmesindo ("Diablillo"): (visiblemente enojado) ¡A ver si te enteras que soy un diablo, y que vengo a llevarte conmigo al Infierno, leñe!
Dominique ("El Irlandés Golfo"): (dándose por fin cuenta de la situación) ¡Oh, no! ¡Qué horror! ¡Hicsss...! Por lo menos me permitirás un último deseo antes de abandonar este mundo de vivos.
Sobrinete Gurmesindo ("Diablillo"): Vale. Con tal de llevarte conmigo... (Pensativo) Pero pidas lo que pidas, nada te librará de tu merecido castigo. Así que desembucha de una vez lo que quieres.
Dominique ("El Irlandés Golfo"): ¡Una verdadera cerveza de origen irlandés! ¡Es más, quiero que tú te conviertas en la botella de cerveza! Eso garantizará que es de buena calidad, ¡hiccss...!

(En este preciso momento se escucha una protesta entre los asistentes a la representación. Es Pechuga de Pollo Mutante, que se ha disfrazado para la ocasión de Abraham Lincoln:)
 


Pechuga de Pollo Mutante (Abraham Lincoln): ¡Una cosa es que hagais una versión libre del origen de la calabaza, pero de ahí a este desmadre...! Se supone que el protagonista pide una última ronda, a costa del demonio. Y al no tener dinero, le convence para que se convierta en una moneda, nunca en una cerveza, caramba. De ese modo evita ir al infierno al meter al demonio en forma de moneda en el bolsillo, donde un crucifijo le impide salir de ahí. A cambio de salir, el demonio le concede otro plazo de un año antes de llevárselo consigo. Finalmente, el tío engaña otra vez al demonio, consiguiendo esta vez diez años de vida extra, pero aún así la palma antes de consumirlos. Cuando sube al Cielo, no lo quieren ver ni en pintura, y el diablo, como hizo el acuerdo de los diez años, tampoco lo puede admitir en el infierno, así que le da lumbre para que pueda guiarse por los caminos habidos entre el bien y el mal. En principio fue un nabo hueco, hasta que se adoptó la calabaza iluminada con la vela.
Robert, "El Maléfico" (narrador): Pechuga, ¿ya te has quedado a gusto?
Pechuga de Pollo Mutante: Más o menos. Es que si no lo suelto, se me produciría un corte de digestión ante semejante obra tan cutre.
Robert, "El Maléfico" (narrador): Pues retomemos el momento en que el vivales de Mick le pide al diablillo...




Dominique ("El Irlandés Golfo"): ¡Transfórmate en una cerveza irlandesa!
Sobrinete Gurmesindo ("Diablillo"): ¡HECHO!

Dominique ("El Irlandés Golfo"): Pues nada, chaval, ¡hiccsss...! Has picado como un novato. ¡Hala, ahí te mando para que te reciclen!


Robert, "El Maléfico" (narrador): Y así fue como finalmente el pelanas de Mick se nos libró de visitar el infierno antes de tiempo.


FIN

4 comentarios:

  1. Ja ja ja, menuda version mas genial del mito que por cierto no conocia tan bien hasta ahora. Menos mas que Pechuga ha intervenido para poner un poquito de orden, en plan Abraham Lincoln. Muy divertido de leer, si señor. Me recuerda la leyenda a un cuento de RObert Louis Stevenson llamado "El diablo en la botella".

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  2. Pobre sobrinito. De verdad que el Mick salió bastante vivales.

    Más besotes,

    Yo

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  3. Hola, Nerea. Realmente, la versión es muy libre del pobre Jack Linterna.
    Y la Pechuga ha estado de un quisquilloso toda la noche de Halloween. Mira que le elogiábamos su intachable apariencia como el genial Lincoln, pero ni aún así se calmaba.
    Un saludito.

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  4. Hola, Andri. El Mick más que vivales, un caradura, y el diablillo más tonto que un cubo sin asas, ja ja.
    Que no me oiga el sobrino, porque en la vida real es un gamberro que no veas.
    Un saludote. :)

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