martes, 31 de agosto de 2010

Te odio tanto que deseo tu muerte. (I hate you so much I want your death).

Este relato va dedicado a la administradora del blog Solo de Interés. Es lo menos que Escritos puede hacer por su vídeo colgado en youtube con motivo del Día del Blog. 



- Tu odio tiene que ser irremediable sobre la persona que deseas que practique la maldición.
- Así es.
- Está bien. Mi conciencia está tranquila. Espero que me hayas traído algo personal del sujeto al que deseas la mayor de las desgracias posibles.
- Si. Fue muy fácil conseguir un mechón de cabello.
- Es una muestra muy abundante de pelos.
- Tiene alopecia. Se le acumula en la ropa. No crea que lo até con cuerdas y le pelé la cabeza.
- De acuerdo. Empezaré con el rito condenatorio del desgraciado en cuestión.
- No emplee ese adjetivo. Este es un cabrón de los grandes.
- Tus dos mil dólares silencian mi opinión más sincera.
- Más te vale, bruja de los demonios.


Un conjuro condenatorio.
Seguido del deseo de la muerte de un compañero de trabajo.
La hechicera enterró los cabellos en la tierra maldita de los suicidas.
No habría modo de eludir la mayor de las desgracias prematuras.
Tenía simplemente treinta y dos años.
Casado.
Con dos hijas pequeñas.
Aún así deseé su muerte.
Por envidia.
A los pocos días cayó enfermo.
Un mal que los médicos  no supieron diagnosticar a tiempo.
Su enfermedad fue incurable.
Sufrió durante  meses.
Murió en la intimidad.
Mientras, yo conseguí su puesto.
Fui ascendido y agradecí a la bruja sus dotes con quinientos dólares adicionales.

Agradecimiento a Solo de Interés.

La administradora de Solo de Interés ha tenido a bien mencionar a Escritos de Pesadilla dentro de cinco blogs que ha considerado debían figurar en el día del blog del 31 de agosto del 2010.
También ha realizado un video super guay que me ha dejado ciertamente emocionado. Desde aquí el agradecimiento de Escritos. Y la recomendación de visitar su blog, porque verdaderamente es super interesante de leer y ver.


Por otra parte, desear a todos los compañeros y compañeras de la blogosfera un feliz y edificante día del Blog 2010.

Un martes para olvidar de Pechuga de Pollo Mutante.

Vaya, vaya. ¿Qué tenemos aquí?

(Dominique): Psss.... Robert, mejor no sacar la imagen en directo de Pechuga, que se nos puede alterar un poquitín.

Nada, nada. Hay que ganarse a la audiencia con el morbo.


Esto, Pechuga de Pollo Mutante, hoy te veo un poco raro. ¿Será esa enorme barriga que te ha surgido en tu período vacacional de dia y medio? ¿O las excesivas cervezas albanesas que has trasegado durante el fin de semana pasado? ¿O lo que es peor, no estarás sugiriendo que estás en un avanzado estado de gestación, con una pechuguita o pechuguito a punto de salir del cascarón?
JA JA JA.




¡No me busques las cosquillas, jefe! Simplemente me ha picado a traición un avispón de las Termópilas y no veas la hinchazón que se me ha producido a los cinco segundos. Duele que no veas.

lunes, 30 de agosto de 2010

La caseta del árbol. (Tree house).


- ¡Corre, Nathan! ¡Corre todo lo rápido que puedas!
Fueron las palabras angustiosas y desesperadas de su madre.
Como pudo, alcanzó el jardín trasero. Sus cortas piernas se desplazaban con titubeos. Estaba nervioso. Asustado. Lloroso.
Demonios. Era un crío de ocho años.
Afuera el sol daba de lleno. Hacía mucho calor. Era de día. Empezó a sentir un fuerte escozor en el revés de las manos y en la cara.
A mitad de camino del árbol donde tenía situada entre las ramas la caseta construida el año pasado con la ayuda de su padre, escuchó el grito de su madre.
Fue espeluznante.
Recordó la orden que le dio. Tenía que correr. Trepar a la caseta del árbol. Con suerte ahí podría permanecer escondido. Y lo mejor, protegido por la oscuridad.
Alcanzó la escala de cuerda y fue subiendo.

sábado, 28 de agosto de 2010

Nuevas versiones cutre "made in Escritos".

Bueno, estimados visitantes de Escritos. Estas dos versiones artísticas de lo más dantescas son muy sencillitas de poder averiguar a las películas que representan. La primera, es un clásico del terror en blanco y negro, mientras el segundo, del cine más contemporáneo, también tiene un huequecito dentro de las películas más terroríficas, tanto en su original japonés, como en la copia norteamericana.







viernes, 27 de agosto de 2010

Empleado Incompetente Merecidamente Despedido de Escritos de Pesadilla. (III)

La maquinaria de fulminar a los empleados más ineficaces de Escritos está en pleno funcionamiento. Más tras la firma de la ya famosa y gozosa Reforma Laboral.
¡VIVA!
¡SE PUEDE DESPEDIR A MANSALVA, Y A BAJO COSTE PARA EL EMPRESARIO!
¡Y SE FOMENTA EL TRABAJO BASURA!
En el caso que me corresponde abordar ahora mismo, condeno a Obdulio Todalavidaski Solteroski, de 235 años, a ser expulsado de mi hacienda y mis tierras para el resto de su risible existencia. Motivos de la rescisión del contrato de manera unilateral por el jefazo, Robert "El Maléfico":

- Que ejerciendo las funciones de jardinero real, en los 85 últimos años ha dejado de regar mi colección de cactus predilectos desde el segundo día en que fuera contratado, recibiendo las oportunas quejas del delegado de los cactus, Pincho Mucho.
- Que alimentaba a las plantas carnívoras gigantes con hojas de lechuga putrefacta y cacahuetes rancios, causando bajas innecesarias en las dos salidas de emergencia donde están plantadas, que es por donde huyen los visitantes más cobardes y son convenientemente devorados por sus enormes fauces.
- Que en vez de utilizar las podaderas para recortar los setos agrestes del laberinto, prefería utilizar una tijeras de manicura, recuerdo de su mamá cuando era peluquera.
- Que la limpieza de los senderos y recogida de la hojarasca lo hacía cuando le daba la gana, alegando artritis en la joroba al tener que doblar el espinazo.
- Que su conducción cuando manejaba el cortacésped era peligroso para los huéspedes de Escritos, causando la mortandad de un siete por ciento de ellos en los últimos quince años.
- Que su torpe mente le hacía confundir los insecticidas con los sprays moldeadores de cabello, consiguiendo asfixiar a la hiedra venenosa que cubre gran parte de la fachada principal del castillo.

Por lo tanto, disponiendo de un período de prueba de 105 años, sin necesidad de preaviso, informo a don Obdulio Todalavidaski Solteroski, del final de su relación contractual con Escritos de Pesadilla.

JA JA JA
¡A EXHIBIR LA JOROBA EN OTRA PARTE! ¡TOMA YA!


Versionando a los clásicos del cine, estilo "made in Escritos de Pesadilla".

Pedazo de película de los hermanos Coen. Con actores de la talla de John Turturro, Gabriel Byne, Steve Buscemi, Albert Finney y un interminable etcétera de secundarios de lujo.
Aunque si el guión hubiera caído en manos de Escritos, la trama hubiera variado un poquillo, je je.
Si no, atención al cartelito promocionando la peli en el mundo paralelo del terror y el horror más abyecto...


miércoles, 25 de agosto de 2010

¡Oh, no! ¡Nos visita por error uno de los Osos Amorosos Orondos!

Es un miércoles 25 de agosto del espeluznante año 2010.
En un momento de confusión, justo cuando mi ilustre mayordomo Dominique estaba durmiendo su minisiesta nocturna de dos minutos, se nos cuela un personaje nefando:
LUISETE BARRIGUETE, uno de los miembros de la tierna y almibarada serie de dibujos animados de Los Osos Amorosos Orondos.




En ese preciso momento, yo, Robert "El Maléfico", me encontraba ensimismado en mis pensamientos pérfidos, cuando fui asaltado vilmente por las malsanas intenciones de tan aviesa criatura.




Robert "El Maléfico": ¡Diantres de cosa sonrosada y redonda cual bola de queso holandés! ¿Quién eres y cómo es que andas paseándote por los recovecos de mi castillo?
Luisete Barriguete: ¡Uyyy...! ¡Cuchi, cuchi...! ¡Soy Luisete Barriguete, de los Osos Amorosos Orondos! Vengo a impartir un cursillo de cariñito y amorcito hacia nuestros semejantes. Enseñaré la mejor manera de aplicar achuchones y abrazos a diestro y siniestro. ¡Cuchi, cuchi...! ¡Qué todos somos una monada de seres tiernos y bondadosos, señor Robert! 




Robert "El Maléfico": ¡Vale! ¡Tienes toda la razón del mundo! ¡En Escritos de Pesadilla precisamos de un cursillo de esa temática tan ñoña! Anda, pasa majete a esa habitación, que es donde te están esperando los que se han apuntado al curso.

Luisete Barriguete, miembro de los Osos Amorosos Orondos, entra completamente confíado en que sus alumnos van a ser la mar de receptivos ante sus consejos amorosos.

¡Craso error, porque dentro de la sala, tengo al comité de empresa que representa a los zombis deliberando si se acogen a una huelga general por escasez de cerebros en los últimos setenta años! Y claro, sucede lo que ha de suceder cuando una reunión tan importante es interrumpida por un espontáneo tan apetitoso...



Luisete Barriguete: ¡NOOOO...! ¡Socorro! ¿Qué he hecho para merecer esto?


Mientras, la puerta queda cerrada a cal y canto. 
Media hora después, tras una retahila de mordiscos y eructos varios...



Robert "El Maléfico": ¡Perfecto! Los miembros del comité de empresa de los zombis de Escritos han considerado realizar servicios mínimos durante el período de huelga en vista de que se les ha provisto de un jugoso y suculento cerebro. ¡Desde aquí mismo animo a que más Osos Amorosos Orondos visiten el castillo! ¡Les aseguro que serán recibidos con todos los honores! ¡Y con un montón de cariño, jua, jua...!


martes, 24 de agosto de 2010

Las fotografías post-mortem en la época victoriana.

Este post no trata de ningún relato mío, ni de nada relacionado con el humor gráfico o los reportajes macabros aderezados con las singulares correrías de mis empleados de medio pelo.
Posiblemente a lectores muy sensibles les cause cierto congojo ver estas fotografías de la época victoriana donde era uso común retratar a los seres queridos fallecidos como recuerdo.
Recientemente, un compañero de la comunidad bloguera, que administra un estupendo sitio web conocido por "Historias de Nuestra Historia", publicó un artículo acerca de este tema titulado "Las fotografías post-mortem, un recuerdo para siempre...", cuya lectura es de lo más recomendable.
Sin más, os dejo estas imágenes como testimonio gráfico de una costumbre habitual llevada a la práctica por nuestros antepasados no tan lejanos en el tiempo como pudiera parecer en un principio.






































lunes, 23 de agosto de 2010

La prueba del afecto. (Proof of affection).

Hace tiempo que no hago la entrada previa de uno de mis relatos. En este caso me permito unas breves líneas para explicarles a mis queridos lectores que puede que esta historia sea un poco durilla de leer. Avisados quedan. Y como siempre, en Escritos de Pesadilla nunca se prodigan los finales felices.
Que disfruten de la lectura...



Una persona enferma y cruel…
- ¡Noo! ¿Qué pretende hacerme?
La angustia de sus víctimas…
El sufrimiento.
El dolor.
La tortura.
La lucha por la supervivencia.
- Tengo que desfigurarte por completo. Hacerte irreconocible. De esta manera serás sometido a la prueba final del afecto. Si la superas, vivirás y retornarás con tus seres queridos.
“Si sale fallida, yo mismo te quitaré la vida, porque una vez seas rechazado, no aportarías nada a la humanidad nuestra tan perfeccionista.
Semanas y meses de seguimiento de cada futura víctima. Siempre la persona elegida era el novio o el marido. A ser posible sin hijos.
En el instante más propicio, llegaba el secuestro.
Su confinamiento durante semanas en su calabozo secreto.
- ¡Por amor de Dios! ¡Libéreme de esta penitencia!



Dos versiones artísticas más, estilo cutre "made in Escritos".

Bueno. Hoy tengo un día de lo más prolífico. Antes de presentaros un nuevo relato de terror, realmente desasosegante y desagradable, estilo "Hostel" y compañía, os dejo dos perlas nefandas más de
los FOTOGRAMAS DEL HORROR MÁS CUTRE.







Versiones dibujadas de Escritos de imágenes tétricas encontradas en Google.

En esta ocasión dos fotogramas terriblemente perfilados por la punta gorda del rotulador de tinta negra que empleo con harta frecuencia para las creaciones gráficas publicadas en Escritos.
Son dos versiones de sendas imágenes escalofriantes encontradas en Google, bajo el término "terror".
Las hice en escasos minutos, con nula calidad artística, evidentemente, simplemente queriendo reflejar el espanto y el desasosiego de los protagonistas de los dibujos.
Sin más,
los FOTOGRAMAS DEL HORROR MÁS CUTRE.









Licantropía contenida.

El influjo que ejerce sobre mi es tan intenso,
nocivo y doloroso para quienes me rodean,
que me veo obligado a ser encadenado por mi mismo
en mi lecho de descanso nocturno.
Mi conciencia en infinidad de ocasiones se dirime entre incumplir la lógica
que contenga la ilógica de mi existencia
y el ansia de afrontar con total libertad la soledad y permisividad de la noche.
He de establecer una férrea disciplina en tales circunstancias,
pues si permito la libre evolución de mis sentimientos,
disfrutando de mi instinto primigenio salvaje,
volvería a causar desmanes irreparables como los que ya causara en el pasado.
Las fechorías cometidas en épocas tan lejanas quedaban camufladas por la más burda superstición
y la creencia en leyendas fantasiosas de los incultos lugareños.
Mientras las autoridades locales trataban de justificar mis arbitrarias matanzas,
nunca realizadas por un ser diabólico,
sino más bien por una bestia montaraz, salvaje y hambrienta,
a la cual habíase de abatir por los cazadores más avezados de aquellos tiempos pasados.
Jamás fui cazado.
Ni siquiera herido.
Conseguía eludir el cerco de mi propia destrucción.
Reconozco que entonces no contenía mi ímpetu sanguinario.
Más si hoy en día lo hago es por los avances tecnológicos implantados en la seguridad de las ciudades.
Las armas son otras, mucho más poderosas.
Quienes las portan están preparados para enfrentarse a mi poderío físico.
Y en cada rincón de cada calle, por mísera y abandonada que esté,
no es raro ver alguna cámara que pueda tomar detalle de mis ramalazos de locura lobuna.
Por ello me encadeno en las noches claras de luna llena.
Bramando la condena de mi maldición,
con las mandíbulas deformes apretadas contra la almohada, amortiguando los aullidos disconformes.
Me va en ello la existencia.
El no morir en mi desdoblada personalidad,
para vivir más tarde en la normalidad de un simple ser humano.

sábado, 21 de agosto de 2010

Empleado Incompetente Merecidamente Despedido de Escritos de Pesadilla. (II)

¡Ja, JA, JAAA...!
Como jefazo de Escritos de Pesadilla, le estoy cogiendo el gustillo a esto de despedir a los sirvientes más inútiles. Me ahorro dinero y disgustos a partes iguales.
Ahora le toca el turno a uno de mis camareros más abominables: Teodorico Furgindo, más conocido por el sobrenombre de "Cara de Plastilina". Cuando lo contraté hace siglo y medio, prometía mucho. Tenía a todos los críos y ancianos de la región asustados hasta el tuétano, pero con el paso de las décadas, se ha vuelto demasiado flemático y cortés. ¡Ya no aterroriza a nadie! ¡Ni siquiera a una paloma blanca de la paz! Está todo el día muy triste y melancólico, acordándose de la muchísimas ex novias espantadas por su aspecto una vez se mostraba cual era al salir desde detrás del biombo desde el cual se les presentaba en su primera cita a ciegas y de las muchas veces que le he rebajado el sueldo. Más bien se limita a atender la barra, aconsejando a los clientes que beban coca cola sin cafeína en vez de licores y cubatas, mientras a los fumadores les obsequiaba con parches de tabaco. Por este motivo, viendo su constante desmotivación a causar el mal ajeno, se le destituye del cargo.
¡Adiós, muchacho! ¡Que te contrate el fantasma errante de Al Capone, JA JA JA!





viernes, 20 de agosto de 2010

El supervillano Mega Muerte. (Supervillain Mega Death).

- Tienes que decírmelo, Barny.
“Es verdad…  Espera a que primero pulse el interruptor del micrófono. De otra forma me es imposible oírte.
- ¡Escoria! ¡Eso es lo que eres! ¡No te voy a decir ni una leche!
- Eso siempre sucede al principio. Vamos a ver. Te enfrentas con el supervillano Mega Muerte.
Te tengo encerrado en una cápsula sellada a cal y canto. Tienes un suministro de oxígeno para media hora escasa. Yo tengo el control absoluto de la situación. Si confiesas lo que espero oír de ti, te dejaré oxígeno para las suficientes horas que necesite el superhéroe Tony Roca Pétrea en rescatarte. Si te niegas, no solo dejarás de tener ración extra de oxígeno, si no que yo mismo te la recortaré, asfixiándote en menos de dos minutos si me da la gana.
- ¿Superhéroe? ¿Al rescate? ¡Estás loco! ¡Deja de apretar, joder!
- No cejaré en mi empeño hasta que me digas el lugar y la hora exacta de la entrega de las armas de largo alcance. El mafiosillo de tu jefe tiene una reunión de negocios con un general de un ejército de una república bananera. Pasta a cambio de armas. Mucho dinero. Muchas armas.

jueves, 19 de agosto de 2010

Prediciendo asesinatos. (Predicting murders).

Derrick recogió el auricular del teléfono fijo nada más empezar este a sonar.
- Diga.
- Es una colegiala del Renmore High School, de Redemption. El asesino la raptará conforme se desplace andando sola hasta el colegio. La hora del secuestro: siete y media de la mañana. Tras dos días de torturas y vejaciones, acabará con ella, enterrándola en la ribera del río Tweat, cercano a la fábrica de caucho.
- El nombre de la víctima.
- Aurora Morris. Edad, 16 años. Es de su tipo. Delgada y rubia.

Pesadilla en la Fraternidad OMEGA, de la Universidad de Twisted Brains (USA).

A primera vista, esta foto inicial nos muestra a tres estudiantes universitarios de lo más normales que pueda haber en cualquier campus norteamericano. El de la izquierda es un chico algo cohibido y tímido, con la mente siempre puesta en las musarañas. Por eso sus notas son un pelín deficientes. Los otros dos son estudiantes ejemplares, que además pertenecen a la fraternidad OMEGA.



¡Pero craso error! El primero es en realidad un terrible vampiro que viene dispuesto a chuparles la sangre a los dos bondadosos e inocentes chavalotes.
- ¡Soy Honorato Sangría, y tengo ganas de dejaros sin una sola gota de sangre! - farfulla el vampiro en pleno ataque desenfrenado.


Pero este ser tan malévolo se ha tropezado con una pesadilla aún mayor. Los dos chicos a quienes pretendía hincarles el colmillo, en realidad son
¡¡¡DOS HAMBRIENTOS CANÍBALES LLEGADOS DEL ESPACIO EXTERIOR VÍA PLUTÓN!!!




- ¡Pues sintiéndolo mucho, llevamos dos meses sin catar carne humana! ¡Y chico, tú encima estás de lo más apetecible, porque no hay más que ver esa pinta tan rolliza que tienes! 
- ¡Ahhh! ¡Noo...! Cuando precisamente iba a iniciar mañana un régimen para adelgazar veinte kilos en tres semanas...


Dos horas y media más tarde:




- Buen ejemplar de estudiante regordito, ja, ja.
- Si. La cabeza la hemos tenido que dejar casi entera, porque ya nos hemos llenado bastante con los michelines del nene.
- Lo bueno es que decía ser vampiro.
- Bueno. ¡Ahora es un montón de huesos mondos y lirondos, jua, jua...!


Así fue como gracias a la valentía de estos dos mozalbetes, se eliminó la amenaza del espeluznante vampiro en las cercanías de la universidad de Twisted Brains.



miércoles, 18 de agosto de 2010

La feliz vuelta de Harry, el adiestrador de mis monstruosos animalitos, de sus ociosas vacaciones anuales.




Es un día muy grato. Uno de mis ayudantes, Harry, el inigualable cuidador de animales y demás mascotas repelentes y terribles que pululan por los fosos, las catacumbas, el alcantarillado y el pantano pestilente cercano al castillo, acaba de retornar de sus vacaciones de tres días. Según tengo entendido, las ha debido de pasar en el cuarto de baño de la pensión de la Viuda Negra, chapoteando en la bañera como un chiquillo con su patito de goma y su barco de pirata que funciona a pilas.

Harry: Tres días miserables. En cuanto me estaba habituando a la pereza diaria, se me pasaron con la rapidez de un dragón de Komodo cuando persigue a un fotógrafo de la National Geographic.
Robert “El Maléfico”: No es por nada, mi fiel empleado. Has disfrutado según el período de descanso anual que te marca el convenio colectivo de monstruos y seres pavorosos a nivel nacional.


Harry: Me parece del todo injusto. Yo no soy ningún monstruo. Soy un tío normal de carne y hueso que le cuida el zoológico este tan tremendo que tiene usted montado por aquí.
Robert: Bueno, bueno. Mejor no discutamos acerca de su categoría profesional dentro de la empresa.
Harry: ¡Le repito que no hay derecho! Dominique y Bogus Bogus forman parte del convenio de cocineros y mayordomos, y ambos disfrutan de cinco días de asueto cada 365 días. Y ellos sí que deberían de pertenecer al gremio de monstruos. Uno es un caníbal que luego realiza recetas culinarias con sus víctimas y el otro invoca a las sombras infernales para acabar con las visitas que no le son gratas con la lumbre de unos candiles, lo que le convierte en un brujo como la copa de un pino.


Robert: Le aconsejo que discuta este tema con una de las empleadas de Recursos Humanos.
Harry: ¡Pero si son todas zombis y ni se les entiende lo que dicen! Están todo el rato babeando y ocupadas en ir recogiendo sus propias extremidades del suelo cuando se les caen, como para estar atentas a lo que tenga que reclamarles.
Robert: Son unas chicas fantásticas. Ya lo digo yo. Y muy decorosas. Jamás sufrirán acoso sexual por parte de ninguno de mis trabajadores.
Harry: Huelen que apestan a borrego podrido, como para uno querer tirarles los tejos, no te fastidia.
Robert: Volviendo al tema principal, que es tu regreso al castillo. Me imagino que vuelves enchufado, fresco y con ganas de emplear el látigo, el AK-47 y el proyector de plasma para mantener a raya a los bichos. En estos tres días, 57 visitantes han sido medio devorados, arañados a conciencia, mordidos con saña, aplastados bajo un montón de pezuñas o desprovistos de alguna pierna o brazo a resultas de los ataques de los animales al escapar de sus jaulas y de los fosos.


Harry: Vengo con pocas ganas. Aunque ya veo que debió usted de elegir a un tarugo para reemplazarme durante estos días. Cualquiera diría que se le olvidaba de correr el pestillo del cerrojo para evitar que las malas bestias anduvieran luego campando a sus anchas por este lugar repugnante.
Robert: Bueno…
Croqueta Andarina: Anda. No me miren de esa manera. Nadie me dijo nada acerca de los cerrojos. Yo simplemente les abría la puerta de las jaulas para darles la comida y luego la ajustaba en su sitio, confiando en que nunca se les ocurriría empujarla con la patita para salir a darse sus paseítos inofensivos…




martes, 17 de agosto de 2010

Empleado Incompetente Merecidamente Despedido de Escritos de Pesadilla. (I)

¡Ya estoy harto! ¡Mis trabajadores se están acomodando! Tienen un sueldazo impresionante de un euro y medio al mes y aún así la productividad del blog está casi por los suelos. No me queda otra alternativa nefanda que tomar cartas en el asunto. Visto el chollo de la nueva Reforma Laboral, he decidido darles un escarmiento. Voy a echar a la calle a los más ineficaces, pagándoles la ridícula indemnización correspondiente por sus muchísimos años de servicios, ja ja. Soy Robert "El Maléfico". Seguro que después de despedir a unos cuantos, el resto se esforzará más por permanecer en la empresa. Además, hay mucho monstruo y tío feo en la cola del paro, anhelando encontrar un hueco libre dentro del espectáculo del terror y del miedo más pavoroso. Un poco de maquillaje y ya tengo el sustituto del primer damnificado: El zombi del jugador de golf,  Eric La Point.
Ya lo sabes, Eric:

¡A GANARSE LOS GARBANZOS EN OTRO LADO, JA JA JA!






lunes, 16 de agosto de 2010

Leyenda urbana ficticia: “La Risa del Mono”.

El relato.

Carlos caminaba con dificultad. Le molestaba la rodilla derecha. Demonio. Aquel hombre tendría casi los sesenta, pero supo defenderse. Se llevó los dedos al labio superior y al ojo derecho. El intento de robo nocturno había quedado en eso, un rotundo fracaso. La víctima consiguió que no pudiera hacerse con sus pertenencias, como la billetera y la cartera que portaba, y encima recibió una paliza de las buenas.
Mierda.
Notaba el sabor dulce de la sangre entre las encías. Escupió una flema sanguinolenta contra dos ladrillos de la pared del callejón donde estaba recuperándose del dolor físico tras haber emprendido la huída antes de que la paliza se tornara en su propio funeral. Ahora lo más probable era que el hombre mayor recurriera a la policía para que intentaran detenerlo.