sábado, 30 de abril de 2011

El coleccionista de retratos. (Relato breve con su ilustración original).

(ding- dong)
De nuevo pulsó el timbre de la puerta.
Esta se abrió con cierta pereza por parte del dueño de la casa.
- Hola, señor. Me presento. Soy Douglas Niceman. Vengo a visitarle para hacerle un pequeña encuesta sobre sus gustos literarios.
- No siga. Viene a venderme libros.
- Ciertamente, tras ver sus gustos preferenciales tras la breve entrevista...
- ... intentará engatusarme una de sus plomizas enciclopedias.
- Reconozco que soy agente de ventas a domicilio. De la editorial "Fairburks Big Books".
- Fascinante. 
" Señor Niceman, puede pasar. Vivo solo y compartir parte de la tarde charlando con usted me resultará de lo más entretenido. Eso si, le aseguro que no pienso entusiasmarme por ninguno de sus mamotretos indigestos.
- Nunca se sabe. Llevo unos catálogos muy atractivos que pueden interesarle.
- Pase, pase. Como si estuviese en su propia casa.
- Gracias.
El dueño de la vivienda lo estuvo precediendo por un largo pasillo, hasta llegar a una estancia que era la sala de estar.
Nada más encender la luz,  Douglas Niceman se quedó horrorizado.
- Bueno, en eso radica parte de mi interés cuando recibo la visita de un vendedor de enciclopedias - le quiso aclarar el anfitrión.
" Realmente lo que colecciono son retratos. Cuelgo el cuerpo y le pongo un marco. Y ya tengo el cuadro, je, je.
Cuando Douglas se volvía, la cabeza de un enorme martillo percutió contra su cabeza con exquisita violencia, sumiéndole en la monotonía de la muerte.




10 comentarios:

  1. A todos nos gustaria hacer eso, colgar vendedores. Bravo compañero.

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  2. Conseguiste que una sonrisa macabra cubriera mis labios, no es que odie y desee la muerte de los vendedores de libros a domicilio pero la verdad es que son un poco plastas y no entienden un no por respuesta.

    Enhorabuena!

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  3. Grandioso. Rápido y contundente. No me esperaba ese giro: la pobre víctima del comprador se convierte en culpable. ¡Genial!

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  4. Pues que se junte con aquel del otro relato que coleccionaba "peluches"... macabro hasta la medula, amigo.

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  5. Hola, DDmx. Algo más que vendedores colgaría yo... Los políticos de tutto il mondo, hum.

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  6. Hola, Sam. Yo fui un muy mal vendedor de enciclopedias. No servía ni tenía ánimos de enredar a jubilados y pensionistas con tal de conseguir la venta. Eso si, reconozco que los cuadros de mi vecino son muy chulo y naturales, je je. Un abrazo desde Escritos.

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  7. ¡Hola, Sechat! Eso fue un contraataque del consumidor en toda regla, ja ja. Un abrazo gordo. :)

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  8. Hola , Nerea. Hombre, el chaval, aparte de asesino colgador de cuadros humanos en serie es seguidor del Osasuna, ja ja.

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  9. Hola, Kimberly. ¡Para luego digan que todo acaba en Picasso, ja ja!

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