miércoles, 5 de octubre de 2011

¡No se puede permitir tener un cocinero enamorado!

Como diría cualquier solterón de vida eterna: "amores pegajosos, para las lechuzas y los osos".








Unos minutos más tarde en el Pozo de la Muerte:

2 comentarios:

  1. Si no es uno es otro.... Asshhh hombres.. O monstruos todos iguales.

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  2. ¡¡Pechuga de Pollo tambien se nos ha enamorado!! Que les dara las tenista esta, oyes, que los tiene locos a tods tus empleados. Y pobre Sr. Patata, ese sobrinito tuyo es un discipulo de Lucifer, ja ja ja.

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