jueves, 15 de diciembre de 2011

Crónicas desde Bordelandia (localidad fronteriza con Escritos de Pesadilla).

Bordelandia. La ciudad donde sus habitantes jamás tienen un día bueno, una sonrisa equivale a un dolor de barriga permanente, y un halago hace surgir un grano en el culo del tamaño de una sandía de veinte kilos...

"Opinando acerca del TERROR."

¿Zombis descafeínados? ¿De dónde sacarán estos dos semejante opinión?
Que yo sepa, los zombis de Escritos de Pesadilla son de primer nivel. Para muestra, un botón: 

8 comentarios:

  1. Cuanto romanticismo, ñam, ñam! Oh oh me saldrá un granoooooo!

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  2. Vampiros que brillan como si llevasen un traje de lentejuelas añadiría yo XD

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  3. Pero si hasta recita poesia y todo, eso s es un zombie de calidad y lo demas son tonterias, hombre, pero que bordes estos de Bordelandia.

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  4. Para eso hay cura, Bellarte. Te envío una piraña mutante y se te quitará el gran al instante. Ja, ja. Hasta rima.
    :)

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  5. Hola, guerrerodrigues. Efectívamente no hay que considerar ciertas películas y libros más que mercancía creada directamente para la juventud. Cuando pasen décadas, está claro que seguirá en primer plano los libros de vampiros auténticos y no la zaborra que se publica ahora. Un saludo. :)

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  6. Los de Bordelandía tienen un dicho: miran hacia arriba para no vernos las espinillas, ja ja. Son más bordes que los políticos españoles. E igual de tarugos (pero sin la pasta de aquellos).

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  7. Podría ser un gran Eslogan publicitario para vender las pirañas mutantes y que te hagas asquerosamente rico, más de lo que estas :). Jummy.

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  8. Acabas de darme una idea alucinantemente dantesca. Y de paso, también podríamos importar para los Estados Unidos lechugas caníbales del Peloponeso. :)

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